Ignacio de la Vega, Chief Learning Officer. Formación Corporativa. Grupo BBVA

¿Cuáles son las principales características de la formación que imparte a sus empleados el Grupo BBVA?

Destacaría varias características en nuestro modelo de aprendizaje. En primer lugar, una característica fundamental que perseguimos en todas nuestras acciones es la proximidad al negocio. Esa cercanía implica también un grado elevado de especialización en aquellas competencias y habilidades que requiere el propio negocio; en nuestro caso, todas aquellas competencias y conocimientos relacionados con las finanzas, con la gestión, con el cliente, etc. Por otra parte, otra característica del modelo formativo de BBVA es la ambición; es decir, que el proyecto formativo esté a disposición de todos los profesionales del grupo, que cada vez tendamos más a un modelo de cierta universalidad con creciente número de contenidos en abierto y que, además de dar servicio a las necesidades del grupo, también podamos apoyar el desarrollo personal y profesional de los empleados.

Finalmente, otro rasgo de nuestra formación es la globalidad. BBVA es un grupo global, con presencia en 32 países y ambiciones de estar presente en otros entornos geográficos y, por lo tanto, nuestro modelo tiene que dar servicio a perfiles cada vez más homogéneos dentro de esa globalidad.

BBVA anunció en 2002 la puesta en marcha de un Centro Corporativo de Formación, el primero de estas características en el sector bancario español para formar a los directivos del grupo en todo el mundo. ¿Cómo funciona este centro formativo y qué tipo de formación se imparte actualmente en las cinco escuelas que lo integran?

Como no puede ser de otra manera, desde el año 2002 el modelo de formación ha evolucionado, ya que otra de las características de éste es la permanente actualización. Tenemos que estar muy cerca de las necesidades del negocio y también ser muy sensibles a los cambios que se producen en el entorno o en la estrategia del grupo. En este sentido, desde que se puso en marcha el Centro de Formación, los principales cambios que se han producido en la actividad de las cinco escuelas originales -la Escuela de Management, la Escuela de Finanzas, la Escuela de Negocio, la Escuela de Tecnología e Innovación y la Escuela de Idiomashan afectado a los canales. Desde el año 2002 al cierre de 2010, la evolución de la actividad por canales ha sido muy importante, y hemos pasado a gestionar un56% de nuestra actividad a través del canal elearning. Por tanto, el concepto inicial de sede física se va diluyendo cada vez más.

Desde el punto de vista de funcionamiento, esto tiene también implicaciones; y es que, de un modelo más tradicional y residencial se va pasando a un modelo que comparte lo in class con un modelo online e, incluso, cada vez más actividades con sede física también tienen una parte en modalidad elearning.

Respecto al elearning, ¿cómo hacen el seguimiento de la formación en esta modalidad? ¿Se facilita un horario determinado para la realización de la formación o se deja libertad al trabajador para ello?

Conviven ambos modelos. En principio, la actividad elearning tiene dos orígenes de demanda. Por un lado, los planes de desarrollo individual dentro de las políticas de Recursos Humanos, que lo que recomiendan es la adquisición de una serie de competencias o el desarrollo de una serie de habilidades que, desde Formación y a través de herramientas presenciales, de elearning o de un modelo mixto, damos cobertura; y, por otro lado, un concepto más abierto de autoaprendizaje. Existen catálogos a disposición de los profesionales para desarrollar o mejorar sus competencias o habilidades. En algunas geografías del grupo existen prácticas como “la hora del elearning” o “la mañana del elearning”, por las que se deja un espacio a los profesionales para que lo dediquen a esa actividad formativa; y, en otros, hay una libertad total y se deja al profesional la responsabilidad de ir avanzando en su propia formación.

También existen modelos mixtos en los que esto se combina con una tutorización. Hay una última evolución del modelo que implica la generación de itinerarios formativos que los profesionales tienen que desarrollar con un horizonte temporal para su finalización.

En resumen, y aunque existen muchos modelos, considero que se va cada vez más hacia uno en abierto, de acceso universal a la formación; complementándolo, como antes decía, con las necesidades del negocio e impulsando así la formación específica en áreas de conocimiento o, en su caso, en habilidades.

¿Cómo se gestiona el presupuesto del plan de formación de un grupo como el BBVA, con más de 100.000 empleados en todo el mundo?

BBVA es un grupo inmerso en un plan de crecimiento y eso implica un aumento orgánico de recursos. El presupuesto destinado a formación del grupo es global.Y una característica importante es que, en los últimos ejercicios, en algunas de las geografías del grupo con una situación de entorno muy compleja, BBVA ha apostado por mantener y consolidar el presupuesto de formación. Ésta no es una práctica muy habitual en nuestra industria y en empresas de carácter internacional como la nuestra. Pero, conscientemente, hemos invertido, y seguiremos invirtiendo, una significativa cantidad en el desarrollo y la mejora de nuestros profesionales, tanto en el plano profesional y de empleabilidad como personal.

A la hora de distribuir el presupuesto, hay dos criterios principales: una distribución por área funcional y una distribución por área geográfica, con criterios específicos en cada caso. A partir de ahí, el impacto que tiene el crecimiento de nuestra actividad elearning en el grupo y esa consolidación presupuestaria en materia de formación nos permite, en función de esas métricas de coste/hora que son provisionalmente más favorables, aumentar el portfolio de actividades formativas.

¿Se ha visto resentida la inversión del grupo en formación por culpa de la crisis económica?

Como señalaba anteriormente, hemos consolidado nuestro presupuesto en este sentido también en España, lo cual es un ejemplo muy significativo de la puesta en valor de la inversión en formación como uno de los ejes de la política de desarrollo en Recursos Humanos de esta organización. En momentos complicados para la industria financiera, el grupo mantiene la inversión formativa, ya que ésta es una organización cuyo centro son las personas.

¿Con qué criterios escoge BBVA a sus proveedores de formación?

El criterio principal es la experiencia. Nosotros buscamos el mejor socio de formación en cada una de las áreas de conocimiento y para cada uno de los productos crecientemente especializados a los que anteriormente me refería. En el caso de nuestra Escuela de Management, por ejemplo, trabajamos con un portfolio de las mejores escuelas del mundo en su materia, como son la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, la London Business School, o con las españolas IESE y el IE. En el mundo del liderazgo, que es una de las principales actividades formativas que desarrollamos en el campo de las habilidades, tenemos socios como Axialent. En definitiva, el criterio de los mejores de la clase está presente en la elección de nuestros proveedores. Y cuando hablamos de los mejores nos referimos a que lo son desde el punto de vista académico, conceptual, pedagógico y de agilidad en la implementación y desarrollo de la actividad formativa.

Además, sobre esa base, nosotros aportamos el perfil del grupo, ya que los programas presenciales que impartimos están muy enfocados a las necesidades del BBVA y, a los ponentes de estas destacadas escuelas, siempre les acompaña la presencia de profesionales del grupo en la materia correspondiente para dar la visión interna.

¿Cuáles son los retos del área que dirige a medio plazo?

A medio plazo, estamos evolucionando nuestro modelo formativo hacia uno que tiene una serie de características: seguimos profundizando en la especialización de la actividad y nuestra proximidad al negocio; en segundo lugar, también de manera creciente, estamos impulsando el carácter global de las actividades formativas; también estamos apoyando cada vez más la implantación de tecnología para impulsar, administrar y medir el impacto de nuestras actividades de formación. Perseguimos un cuarto objetivo que es la búsqueda de la eficiencia, como no podía ser de otra manera en un grupo tan riguroso con la gestión y la utilización de los recursos como es esta casa. Y, finalmente, queremos seguir profundizando en la puesta en valor de nuestros activos, experiencia y marca como uno de los líderes y referentes en el mundo de la formación en la industria financiera para apoyar a la generación de negocio.

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